"The Exploding Girl" | "Mother"
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Jerónimo Rodríguez de NY1 Noticias, presentó en Toma 1, las películas que se estrenan en las carteleras de la ciudad."The Exploding Girl" es un trabajo, dirigido por Bradley Rust Gray, que se mueve sutilmente entre la pena amorosa y la incipiencia de un nuevo amor.
Es un retrato fresco de la juventud.
También una amena descripción de nuestra ciudad, que de manera efectiva y realista se amalgama, se conecta a la historia.
Nos encontramos en las vacaciones de primavera de una estudiante universitaria.
Una buena excusa para haber visitado a su mamá, en la ciudad.
La protagonista ha estado saliendo con alguien de la universidad, pero todo parece indicar que esa relación no va a ningún lado.
Además ella tiene un amigo con el que se lleva muy bien, que se va a quedar unos días a su casa, y con el que hay esa confusión sobre si es una mera amistad o algo más.
Tras un comienzo dubitativo, con algunas pinceladas de más, a veces demasiada ingenuidad, el filme adquiere una impronta, cuya fuerza se va expresando a través de los ojos de la chica, de su fuerza de voluntad, de su capacidad de ir navegando por pequeñas tormentas emocionales e incluso de salud.
Y en eso hay que hay elogiar la dirección de actores y el enorme talento de la actriz en el rol principal, Zoe Kazan, que entrega una maravillosa interpretación.
Lo más entrañable de este filme es el cuidado que se le presta a la ternura de sus personajes, a sus torpezas a nivel emocional o la capacidad para retratar la amistad veinteañera, de matar el tiempo, de caminar, de conversar, de escuchar música, de intentar resolverlo todo y después salir a un bar o a una fiesta, sin mayores preocupaciones.
"Mother" es el más reciente filme del norcoreano Bong Jon Hoo.
Dentro de la larga paleta de talentosos cineastas de ese país que han aparecido en la última década, Bong Jon Hoo entra en el ala más de acción, enfermiza, de juego de géneros, emparentándolo con otro compatriota, Park Chan Wook.
Este filme es una especie de filme de misterio, policial, mezclado con un melodrama.
En él se sigue la vida de una madre sobreprotectora, que tiene una relación de amor y odio con su hijo, un joven que no tiene muchas habilidades sociales.
Un día el hijo es acusado de un asesinato.
Ante la incompetencia de su abogado y de la policía, la madre decide tomar cartas en el asunto y conducir su propia investigación.
Este es el punto de partida para desenredar un alambicado rompecabezas, que tiene mucho que ver con la elementos del pasado, y que gira en torno a la relación madre e hijo, a lo intensa que puede ser la presencia de la madre.
La experiencia de ver un filme de este cineasta, equivale a ir de un extremo a otro, en cuanto al dolor o la felicidad, o en cuanto a sufrir o reírse.
No cabe duda que en la mirada formal de Bong Jon Hoo hay una capacidad para generar una cuantas grandes imágenes, un sentido por decirlo así, operático, en el modo que se cuentan las cosas.
Pero esas virtudes se transforman en vicios, cuando detrás de tanto virtuosismo, de tanto alarde visual, no hay mucho más que decir, o en buenas cuentas entramos nuevamente ante camino conocido.
Entonces queda la sensación de haber visto una escalada de antojos, entretenidos, pero caprichos al fin y al cabo.