Instan a bodegueros a ofrecer alimentos saludables

En casi cada esquina de nuestra ciudad hay un lugar  donde puedes comprar desde un boleto de lotería a un galón de leche y hasta pedir un favor.

"En verdad, las bodegas son parte de la familia. Porque aquí a veces llaman: 'Mira, mi niño va a estar ahí; mi niño viene de la escuela no puedo pasar a recogerlo. Aguántalo ahí, media hora", explica Widalin Araujo, dueño de una bodega.

Araujo es parte de esa familia desde hace 1991, cuando compró la bodega Banessa en El Bronx. Pero con todo lo bueno, el reto más grande para muchos bodegueros es ofrecer alimentos saludables.

"Es un reto que tenemos nosotros los bodegueros de ayudar a nuestra propia comunidad en donde el índice de presión alta y de diabetes es muy alto", asegura Francisco Marte, también propietario de una bodega.

Francisco Marte es consciente de la falta de opciones saludables en su bodega en El Bronx, uno de los condados con mayor incidencia de obesidad. Por eso decidió por cuenta propia vender más frutas y vegetales.

El Departamento de Salud dice que la presencia de estos productos frescos puede ayudar a la disminución en los índicies de enfermedades como la diabetes y la obesidad.

Hace más de diez años la ciudad lanzó varias iniciativas para que las bodegas vendan productos para una dieta balanceada. Por ejemplo, la inciativa: Compra Saludable, ofrece entrenamiento y estrategias de cómo impulsar productos frescos. Pero sólo llega a un 10% de las 12,000 bodegas de la ciudad, en las zonas con altos niveles de pobreza.

"Tenemos entrenamientos de como almacenar las frutas, cómo enseñarlas, cómo organizar su cronograma para que haya una ventaja económica; para que el vecindario sea saludable; para que el comerciante a su vez consigua algo del programa", explicó Moisés Reyes Vargas, coordinador comunitario del programa Compra Saludable.

Pero las bodegas necesitan un incentivo financiero para ofrecer más productos saludables, porque son más caros añade Marte: "Generalmente, los productos son de muy corta vida. Tenemos a veces que invertir, tenemos miedo de que se nos vaya a dañar", explicó el dueño.

Por ahora depende de cada bodeguero mejorar la dieta del vecindario.