Estas hookas de una bodega en Inwood se venden justo al lado de dulces para niños y es una práctica que ya está en la lupa de legisladores. 

El concejal, Ydanis Rodríguez, comentó al respecto: "La gran mayoría de las personas que comienzan a fumar, lo hacen antes de terminar la high school".

Rodríguez presentó un proyecto de ley que, de ser aprobado, prohibiría que productos para fumar como estas pipas y los cigarrillos, sean mostrados abiertamente en los escaparates de las bodegas y otras tiendas.  

Los productos tendrán que ser colocados fuera de la vista de los clientes y entregados al momento de la compra. Los líderes políticos señalaron los resultados de un estudio del instituto nacional del cáncer.

Dichos datos revelan que el ocultar el tabaco o productos similares en tiendas de la vista de menores reduce la probabilidad de fumar en el futuro.

Carmen de la Rosa. asambleísta por Manhattan, opinó: "Hay un problema en esta comunidad y nosotros que somos los representantes, tenemos la responsabilidad de asegurar que estos problemas vayan cada día disminuyendo".

Según el Departamento de Salud de la ciudad, el humo de una pipa causa enfermedades similares a las contraídas por el cigarrillo, como problemas del corazón y cáncer de pulmón.  

De acuerdo con los funcionarios, fumar hooka durante 45 minutos es equivalente a fumar 100 cigarrillos.

En opinión de la doctora Awilda Torres, de la asociación Inwood Community Services:  "Una, es adictivo y dos, puede llevar a la muerte también".

Sin embargo, este comerciante del Alto Manhattan asegura que la legislación le haría mucho daño a los negocios que venden las pipas orientales para aumentar sus ingresos: "El escaparate de la tienda muestra los artículos que tenemos y si la gente no los ve podemos perder esa venta", señala Muntasa Seigi. 

El Concejo Municipal ya ha presentado tres proyectos de ley, que de ser aprobados, estaría controlando la venta de hooka en la ciudad de Nueva York.