Un grupo de trabajadores latinos dice estar indignados porque se han convertido en blanco del departamento de la policía que les decomisa su herramienta de trabajo: una bicicleta eléctrica.
"Pues asustado pues, imagínese, cada policía que vea a lo mejor pienso que me la vaya a quitar igual", explicó Gustavo Martínez Sánchez, repartidor de comida a domicilio.
Al restaurante Oché del Alto Manhattan ya le han confiscado dos de sus bicicletas que pueden costar hasta mas de mil 500 dólares.
La semana pasada, en un periodo de 24 horas, el NYPD incautó 247 bicicletas eléctricas en Manhattan.
Las bicicletas son mayormente usadas por restaurantes para hacer entregas a domicilio.
En el estado de Nueva York son ilegales, pero son permitidas en otros estados.
"Los muchachos tienen miedo también de salir a las calles con miedo de represalias por la policía, entonces, eso impacta directamente en las ventas", dijo Nogly Recio del restaurante Oché
La mano dura contra los trabajadores en las bicicletas es parte del programa Visión Cero para la seguridad de los peatones.
Según la policía, las bicicletas eléctricas son un peligro porque muchos violan las leyes de tránsito y pueden alcanzar hasta las 20 millas por hora.
Muchos ciclistas dicen que en vez de quitarles sus bicicletas, el departamento de policia deberia estar trabajando en estrategias de cómo integrarles al sistema de transporte.
El Concejal Ydanis Rodríguez piensa reunirse con la policía para evitar que las confisquen.
"Tenemos que seguir conversaciones. Hay una realidad de que muchos de ellos dependen de esas bicicletas para hacer sus 'deliveries', pero también tenemos que recordarles a ellos que no pueden usar esas bicicletas en velocidad en velocidad donde pone en peligro la vida de los peatones", dijo Rodríguez.