Desafiando a las autoridades de inmigración, Amanda Morales salió de la Iglesia Santa Cruz del Alto Manhattan para participar de una vigilia interreligiosa.

"Le agradezco por estar conmigo, le agradezco a toda la comunidad", dijo la inmigrante guatemalteca.

En la vigilia, los líderes religiosos oraron pidiendo la intersección de Dios en el caso de Morales. El pasado 17 de Agosto enfrentado la deportación, junto a sus tres hijos, Morales se refugió en la iglesia episcopal ubicada en la calle 179 y la avenida Fort Washington.  

"La estructura de nuestras leyes es tal que no protegen al que está vulnerable. Tenemos una madre con tres hijos al cual nuestras leyes dicen que tiene que ser deportada, y esos niños son ciudadanos de los Estados Unidos", dijo la Reverenda, doctor Damaris D. Whittaker del Fort Washington Collegiate Church.

Morales, con más de diez años en los Estados Unidos, dice haber salido de  Guatemala huyendo de la violencia. Al buscar refugio en esta iglesia santuario, quiere evitar que sus hijos queden huérfanos de madre.

"Amanda no se va de nuestra ciudad, Amanda no se va de nuestra nación, hoy le tenemos todo un plan para que los hijos de Amanda, Dulce, Daniela y David, todos inicien su escuela en los próximos días y a Amanda la declaramos un residente permanente de Washington Heights", reveló el concejal de Manhattan Ydanis Rodríguez.

Las autoridades migratorias le acaban de negar la petición de Amanda de revisar su caso e informaron que es una fugitiva de la ley.

"No debe de ser, Amada no ha hecho nada más que comprar el sueño americano, trabajar por 14 años, pagar sus impuestos y ser una madre ejemplar para sus hijos", dijo la asambleísta Carmen de la Rosa.

Mientras tanto, en la iglesia están haciendo todo lo posible para que ella y sus hijos se sientan cómodos, pero aún no se han adaptado a su nuevo hogar.

"Se siente limitada, ella misma lo ha expresado, lo ha dicho, ha llorado porque no tiene la libertad de salir con ellos, con sus hijos a la calle", explicó Juan Carlos Ruiz, de la Coalición Movimiento Santuario.

Los líderes religiosos planean regresar a la iglesia cada semana y hacer una vigilia hasta que los autoridades de inmigración vuelvan a considerar el caso de Amanda Morales.